miércoles, 29 de junio de 2011

Tenamaxtli, Héroe Nacional (2) La Gran Caxcana

La Gran Caxcana
 
La Caxcana fue la región meriodional de Zacatecas, estaba organizada en cacicazgos hereditarios y comprendía: Tlaltenango, Juchipila, El Teul, Nochistlán, Toyahua, Apulco, Teocaltiche, Mexticacán, Ameca y pueblos sujetos a éstos; continuamente estaban en guerra entre ellos mismos y en esas tierras, la Caxcana tenía su principal centro de influencia y mando. 


Se le conocía también como "La Gran Caxcana" debido a la trascendencia de sus costumbres, forma de vida, lenguaje, al arrojo y bravura de sus naturales los caxcanes, etnia indómita que pertenecía a las tribus nómadas chichimecas; su organización social y politica era más desarrollada que la de otros pueblos, de ahí su gran poderío. 

Su filiación era náhuatl y su lengua la Caxcana o Tocha, fue un dialecto tal vez derivación de la mexicana o azteca, lengua que también ellos hablaban.

Ese idioma caxcano fue impuesto a las tribus conquistadas. Orozco y Berra lo clasificó como un dialecto mexicano en su Geografía de las Lenguas de México.

Según la Relación de Ameca, la palabra caxcanes significa "los de encima del mogote" (mogote es un montículo aislado de forma cónica); Jiménez Moreno dice que quizá signifique coyotes. 

La Gran Caxcana, que en la época prehispánica permaneció a Chimalhuacán (Lugar donde los guerreros usan rodelas) según Lopez Portillo y Weber, "era la tierra épica por excelencia de la Nueva Galicia"; ésta comprendía l región del occidente de México que hoy son los estados de Jalisco, Nayarit, Colima, Aguascalientes, Zacatecas y entidades colindantes.

Las migraciones nahuas y de algunos grupos que probablemente llegaron del noroeste hasta el Valle de Tuitlán cerca de un río que tenía ese mismo nombre, fundaron unas ciudad que según lo señala el Padre Tello, en su Crónica miscelánea de la Santa Provincia de Jalisco, se llamó Tuitlan (lugar de Dios). Es la zona arqueológica de La Quemada, como la nombre Miguel Othón de Mendizábal en el Compendio Histórico de Zacatecasm Chicomoztoc (lugar de las siete cuevas) como la bautizó Francisco Javier Clavijero, nombre que Elías Amador da también a la antigua ciudad en su Bosquejo de Zacatecas, lo cual es refutado por W. Jiménez Moreno, quien dice que los toltecas chichimecas eran los caxcanes y se cree que intervinieron en la edificación de esa importante ciudad monumental.


En su emigración hacia el sur, procedentes del Valle de Malpaso, iban arrasando pueblos; fundaron Juchipila, habitaron Tlaltenango, Jalpa, Tayahua, Apozol, Moyahua, y muchas poblaciones más; fueron a conquistar Teocaltiche, defendido por tecuexes, zacatecas y guachichiles; luego poblaron Nochistlán y erigieron templos a su ídolo Huitizilopochtli o Mexitli, después fundaron Mexcaticacán, Yahualica, Jalostotitlán y otros pueblos más. 
Juchipila
Estas tribus nómadas del norte se comportaron siempre arrogantes y altaneras, al contrario de las sedentarias del altiplano que fácilmente se sometieron al conquistador. 

López Portillo y Weber dice que "los caxcanes o tochos, se instalaron en su tierra prometida y por su valor y crueldad, pronto se hicieron temer de sus vecinos".

La expedición hacia el Noroeste encabezada por Nuño Beltrán de Guzmán, nombrado por el emperador Carlos V por Cédula Real, presidente de la Primera Audiciencia de la Nueva España, salió de la ciudad de México el 21 de diciembre de 1529 a la conquista de occidentem con un ejercito de 500 españoles y cerca de ocho mil indígenas auxiliares, entre ellos tlaxcalatecas, teotihuacanos, tlatelolcos, mexicanos, y xochimilcas. 

Al pasar por Michoacán, en donde sacrificó a Calzontzin y fray Miguel de Bolonia fueron los primeros misioneros encargados de evangelizar a las tribus caxcanas. 

A principios de marzo de 1530, Nuño de Guzmán arribó a Tonalá; el 26 se puso en marcha y el 29 apareció en Tlacotán; algunos de sus hombres recorrieron Juchipila, el Teul, y Tlaltenango; y en abril y mayo envió a Pedro de Almíndez Chirinos a buscar una ruta por el norte, quien después de permanecer tres días sin encontrar riquezas, en el lugar que después sería Zacatecas, regresó a unirse de nuevo a Nuño de Guzmán. Este, envió a Cristobal de Oñate a Nochistlán y Aguascalientes. Después de varios combates de resistencia en Teocaltiche, se le sujetaron como seis mil tecuexes. Luego de permanecer algún tiempo en se poblado, preparándose para invadir a los caxcanes, Oñate se dirigió hacia Nochistlán que se encontraba situado en la cima de un cerro conocido como "El Peñol", donde se efectuó un nuevo combate contra seis mil caxcanes que, preparados para resistir el ataque de los iberos, se habián fortificado en ese lugar con albarradas o trincheras, contruídas de piedras sueltas, las cuales en un momento dado, usaban como arma ofensiva. 

Los caxcanes fueron vencidos, pese a las proezas de gran valor que realizaron; los españoles mataron e hicieron prisioneros y esclavos a muchos indigenas; y los que lograron escapar fueron a unirse a los de Juchipila. Oñate tomó posesión de Nochistlán y ahí se quedó hasta que dio parte a Nuño de Guzmán de todo lo acontecido en tan cruenta expedición. Ordenó a su hermano Juan de Oñate que se estableciera en ese lugar, pues le pareció que era propicio para fundar una ciudad.

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