sábado, 7 de agosto de 2010

La Diosa Fortuna y el factor suerte (2)


Oh Fortuna, Emperatriz del Mundo...

Despues de haber escrito el post de la Diosa Fortuna me dio por jugar mucho con la idea durante todo el año. Me di cuenta que muchos de los acontecimientos que me sucedieron fueron realmente fortuitos. Tal fue el caso de los libros con los que me fui topando sobre la suerte y la fortuna. Es un tema que se asemeja mucho a los estudios sobre el caos, pues son cosas dificiles de analizar y del cual se requiere de muchas perspectivas juntas. Curiosamente existen personas que ya han hecho un trabajo profundo sobre como atraer la fortuna y como crear nuestra buena suerte. Uno de los libros que màs me llamo la atención fue el de Max Gunther, El Factor Suerte, el autor hace un analisis de las causas probables por las cuáles ciertas personas llegan a tener más suerte que otras. En la segunda mitad del libro expone los cinco factores/estrategias/razones por las cuáles se puede llamar a la buena suerte. Me parecieron interesantes, asi que se las comparto en resumen:




1. La estructura de la telaraña

Este metodo para atrapar la suerte dice que nuestra fortuna tiende a mejorar si creamos redes de telaraña en cuestión social podemos aumentar nuestra suerte. Gunther descubrio que existe una enorme posibilidad de obtener ciertas cosas si creamos redes de telaraña muy grande para atraparla. Pone el caso de una chica que fue encontrada por un Head Hunter quien modifica la vida de mucha gente al buscarlos para puestos de trabajos con rangos de salario elevado. Muchas personas son buscadas sin que ellas lo esten deseando y solo una pequeña fracción realiza campañas publicitarias de si mismos para ser encontrados. La mayoria son encontrados porque hablan con desconocidos, les gusta conocer gente, unirse a ella, saludarla, si se sienta a lado de alguien en un avión inician una conversación. Le hablan por su nombre, le preguntan por su esposa e hijos y dónde paso sus vacaciones. Esta clase de persona es la que encuentra el Head Hunter.

El autor menciona el caso de Catherine, una mujer que paso de ser una secretaria a una directora de personal de un banco. La historia sobre como el reclutador encontró a esta mujer tiene mucha relación con la fortuna bien manejada. Catherine siempre se mostro sociable en los lugares donde se encontraba. Por el contrario su amiga Evelyn siempre se quejaba de su mala suerte, ella al contrario de su amiga se mostraba poco sociable. Uno de sus compañeros de trabajo con quien Catherine estableció una de esas amistades de la hora del almuerzo era un hombre de edad madura que trabajaba en el departamento de personal. Por las conversaciones de mediodia que tenia con ella se dio cuenta que le aburría su trabajo y que tenia ideas prácticas para mejorar las oportunidades profesionales de las mujeres. Un día se cruzo con ella y le dijo que conocía una oportunidad de trabajo. La oportunidad le había llegado a través de un hombre que apenas conocía. No podía saber de antemano cuál de esas personas le daría una oportunidad, o cuándo, o bajo qué forma. Pero al construir una red con muchas líneas, aumentó las probabilidades estadísticas de que finalmente algo ocurriera. 

La forma por la cuál el reclutador encontró a esta mujer también es llamativa. En una de sus investigaciones dio con una profesora que habia escrito sobre problemas laborales de las mujeres. La profesora le comentó que había conocido a alguien que sabia del tema en un seminario sobre los derechos laborales. Esta mujer era Catherine. Ella había asistido al seminario como parte de su programa autodidacta. Como era su costumbre había hablado con todo mundo y esa noche abordó a la profesora contandole sobre sus ideas para disminuir la deserción de empleados.
No se puede saber qué golpe de buena fortuna llegará por medio de algún distante mecanismo del destino. No se puede saber qué complejas interconexiones de relaciones humanas guiarán la suerte en la dirección adecuada. Pero sí se puede saber, con certeza, que la probabilidad de que llegue es directamente proporcional al número de personas que conozcan el nombre de la persona finalmente agraciada por la fortuna. 

2. El Don del presentimiento

Esta segunda observación del autor mantiene la idea de que muchas personas han adquirido su buena fortuna la tener una especie de don para presentir cuando deben actuar en algún momento adecuado. Existen muchos casos documentados en los cuáles las personas han logrado algún objetivo por simple presentimiento de actuar en el momento que consideran propicio. Increíblemente existen casos en los cuáles uno piensa que el conocimiento de la situación y la planeación son esenciales para lograr el exito, sin embargo tienen mayores resultados al seguir sus presentimientos al actuar. Este caso sucede con muchos corredores de bolsa en Nueva York, quienes han expuesto sus triunfos como en Confessions of a Wall Street Insider. El libro dice que los inversionistas de poca monta no pueden ganar mucho suscribiendose a servicios de información, estudiando las estadísticas del mercado, o aplicando la lógica en algún sentido. El autor sostiene que el mercado es una máquina de emociones màs que de razonamientos y que, por lo tanto, no es posible predecir sus movimientos por medios racionales. El autor dice que le tomo muchos años seguir sus presentimientos para poder triunfar.


En el proximo post hablaremos de las otras 3 observaciones que hace el autor sobre la fortuna. Mientras tanto les dejo este video sobre la ovación a la Diosa Fortuna, rescatada del pensamiento antiguo europeo por Carl Orff. 

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