viernes, 9 de julio de 2010

Henry David Thoreau o El gringo más antiguo que ha existido

Hablar de Henry David Thoreau es hablar de uno de los personajes mas interesantes de Estados Unidos, porque, aunque no lo parezca, Henry fue en palabras de Emerson "Uno de los americanos mas auténticos que haya existido". Este gringo adoraba muchas cosas que hacían los antiguos americanos, y le parecía que muchas de las reglas de etiqueta y forma de vida de los emigrantes norteamericanos estorbaban para tener una platica autentica con otros seres humanos.

No tuvo una profesión fija, aunque practicó varias; se rehusaba a renunciar a su gran ambición de conocimiento y de acción a cambio de un oficio estrecho o limitado; su vocación era mucho más amplia: pretendía ejercer el arte de saber vivir. “Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente —escribe—, enfrentar sólo los hechos esenciales de la vida, y ver si no podía aprender lo que ella tenía que enseñar, no sea que cuando estuviera por morir descubriera que no había vivido.


 H.D. Thoreau experimento el arte de vivir en la sencillez. Busco un refugio en el lago Walden y se instalo en una cabaña construida por él mismo. Thoreau escribe todas sus experiencias durante los dos años que fue vivir con las cosas mas esenciales para la vida. Henry desarrolló un gusto por los antiguos americanos y gustaba de platicar con ellos, pues eran los únicos que lo comprendían.  Thoreau es considerado uno de los naturalistas mas famosos de EUA. El lago Walden es un lugar hermoso en Nueva Inglaterra, lugar donde Henry vivio dos años.

No se casó, vivió solo, nunca fue a la iglesia, no votó, se negó a pagarle al Estado un tributo que a su juicio era injusto, por más que le costara la cárcel.
 Thoreau fue de los pocos norteamericanos que criticó abiertamente las costumbres y formas de vida moderna. Tuvo pleitos con el Estado y fue uno de los primeros en usar la desobediencia civil como forma de crítica ante la sociedad.
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La buena ropa, los modales gentiles, la decoración de la casa, las charlas intelectuales y galantes de los salones, no le incumbían; creía que todas esas sofisticaciones eran obstáculos para una buena, humana conversación; le gustaba hablar con los indios, que en materia de Naturaleza eran los únicos que podían tratar con él de igual a igual. Tenía una aversión rayana con el desdén por los gustos, maneras y aficiones europeos, y en especial por los ingleses. Era auténticamente un habitante del Nuevo Mundo, al que creía superior. Por eso dijo Ralph Waldo Emerson: “No existió ningún norteamericano más auténtico que Thoreau”.

El lago Walden es un hermoso lugar donde Thoreau hizo sus reflexiones, útiles hasta ahora. Entendió la valía del tiempo y la enfermedad que puede causar el trabajo excesivo. Le gustaba tener tiempo...
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Quería ahorrar “tiempo”: tiempo para leer, tiempo para los lenguajes no escritos (los ruidos del campo y del bosque), tiempo para caminar solo, tiempo para la amistosa conversación, tiempo para conocer el cosmos. “Jamás ningún hombre ha valorado tanto el ocio como Thoreau”, afirma el crítico Oscar Cargill.
Thoreau puede enseñar a un hombre a aprender a vivir con las cosas más esenciales. Evitar el consumismo excesivo y disfrutar de los placeres gratuitos de la naturaleza. Un pensamiento muy ajeno a toda su sociedad estadounidense. Thoreau hacía una crítica indirecta a los academicos de las universidades.

-->En nada se parecía a algunos pedantes eruditos de los departamentos académicos. Su ojo estaba abierto a la belleza, su oído a la música, y su mente acogía todos los hechos como acontecimientos gloriosos que mostraban el orden musical y la plástica belleza de la Totalidad. Su espíritu agudamente sensible se había rendido a la Naturaleza, de dos maneras: a las múltiples impresiones que su belleza causa en los sentidos y a las conjeturas trascendentes que la comunión con ella sugiere.

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Todas las mañanas eran una cariñosa invitación para hacer mi vida con igual sencillez, y puedo decir con igual inocencia, que la misma Naturaleza. He sido un adorador de la aurora, tan sincero como los griegos. Me levantaba temprano y me bañaba en la laguna: era un ejercicio religioso y una de las mejores cosas que hacía. Dicen que en la bañera del rey Tching-Thang estaban esculpidos caracteres que decían: “Renuévate completamente todos los días; hazlo de nuevo y de nuevo y siempre de nuevo.”


Thoreau es digno de admirarse, y muchos de sus seguidores siguen adaptando su estilo de vida con la modernidad. Podemos aprender de Thoreau a conseguir una vida que busque limitarse a las cosas que nos hacen felices y dejar los lujos a que se empolven en las manos de otro. 


-->¡Sencillez, sencillez, sencillez! Que tus asuntos sean dos o tres y no cien o mil; en lugar de un millón, cuenta media docena y lleva sus cuentas sobre la uña de tu pulgar. En medio de este mar picado de la vida civilizada, son tales las nubes y tormentas y arenas movedizas y mil otras cosas a las que hay que atender, que un hombre tiene que vivir haciendo cálculos si no quiere naufragar e ir al fondo y no llegar a puerto alguno, y sin duda ha de ser un gran calculador el que triunfe. ¡Simplificar, simplificar!

5 comentarios:

oswaldo dijo...

Hace 1 año aproximadamente me regalaron un libro de John Krakauer (HACIA RUTAS SALVAJES), que mostraba y resumia la vida de Chris .... del cual era idelista y aventurero y aficionado a los libros de Jack London, Tolstoy, Thoreau...gracias a él llegue a leer las obras de Henry David Thoreau y para decir verdad es lo mejor que he leido en toda mi vida.

oswaldo dijo...

¿Por qué resulta a veces tan arduo decidir hacia dónde caminar? Creo que existe en la
Naturaleza un sutil magnetismo y que, si cedemos inconscientemente a él, nos dirigirá
correctamente. No da igual qué senda tomemos. Hay un camino adecuado, pero somos muy
propensos, por descuido y estupidez, a elegir el erróneo. Nos gustaría tomar ese buen
camino, que nunca hemos emprendido en este mundo real y que es símbolo perfecto de que
desearíamos recorrer en el mundo ideal e interior; y si a veces hallamos difícil elegir su
dirección, es —con toda seguridad— porque aún no tiene existencia clara en nuestra mente.
Thoreau...Caminar.

Tenamaxtli dijo...

No conozco el libro de John. Lo investigaré. Muchas gracias por subir ese pedazo de texto de Thoreau. Muy bueno. Un saludo Oswaldo.

oswaldo dijo...

y la pelicula esta mejor...into the wild(hacia rutas salvajes), pues claro al que le gusta lo estetico y la libertad absoluta!...saludes.!

CazOvejaNegra dijo...

Recuerdo el Wilder, cuando lo vimos en la unam (ahi lo tengo todavia)!

Y estoy de acuerdo con que la Universidad, de hecho, nos ha encogido muchisimo los sentidos (solo platica con un baboso del Tec... ugh). Pero vele el lado positivo, estamos de acuerdo de que el viejo modelo educativo universitario esta en decadencia, no crees?

Exelente articulo men, trata de escribir mas seguido!