lunes, 19 de octubre de 2009

Los Enemigos de Tenamaxtli (Parte 1)




Tenamaxtli tiene una confesión. Está lleno de enemigos. Muchos no lo saben, pues los hago mis amigos, aunque bajo la mascara y la capa, se encuentran las ganas de acabar con ellos.

Estos enemigos no son necesariamente personas. Mas bien son cosas, acciones o instituciones a las cuales me gustaría ver arder en leña verde. Me imagino que tendrán mucha curiosidad, así que ahí les va mi lista.

ENEMIGO NÚMERO 10

La vida sin sentido

Para mí es de prioritaria importancia, el hecho de hacer algo con esta vida. Me asustan las personas que se acomodan profundamente en los lugares que cayeron. Si son pobres e infelices y están absolutamente desacuerdo con eso, bah!! never talk to me. La justificación para ellos, siempre es dios o el destino. Creo que el destino es mas practico de manipular, lo otro es un simple comodín de vida.

Lo peor de la vida sin sentido, debe suceder cuando uno es viejo. Porque darse cuenta a esa edad, es peor que saberlo tempranamente. Simplemente esa persona pensó que todo tendría sentido en algún momento de su vida. Y el momento nunca llegó.

Muchos se preguntarán si yo ya le di sentido a la mía. La respuesta es que no. Hago nacer muchos sentidos en periodos de tiempo cortos y largos. Y un día lo mato. Digo ¨Ok, este sentido ha servido, pero ya no más, a partir de mañana habrá otro nuevo!"

ENEMIGO NUMERO 9

La monotonía de un montón de cosas


Repetir algo todos los días hasta el cansancio, es un castigo del infierno en vida. Incluso hasta nuestro más apetitoso platillo favorito se vuelve odioso y lo comemos los 365 días del año. Por eso creo que la vida de un cazador era excitante, todos los días había que cazar un animal nuevo que pondría retos al día y su vida.

Las monotonías podían ser de corto y largo plazo. Desde balancearse en el columpio durante una hora. Hasta el trabajo de 30 años que realiza alguien apenas dándose cuenta. La monotonía solo puede ser buena si son necesidades básicas, como respirar, comer, cagar y demás. Son el tipo de cosas monótonas que nos gustaría hacer hasta el infinito. no?

ENEMIGO NÚMERO 8

Vivir en un mismo lugar mucho tiempo

Algo muy muy muy antiguo es el nomadismo. Tenía la ventaja de no tener que seguir ciclos agricultores para poder subsistir. Abría la puerta a la aventura, y también al deseo de explorar y encontrar. Ahora podemos permanecer en el mismo lugar durante mucho tiempo, sin desear conocer nada más. Esto me parece de lo más horrible. Una vez leí a Marco Polo y supe que el mundo se expande en tu cabeza cuando viajas. Los problemas cuando nunca sales de tu rancho, se hacen tan pequeños cuando uno regresa después de un largo viaje, en cual tu vida estuvo en peligro y unos simples chismes de vecinos te causan la más mínima expresión.

ENEMIGO NUMERO 7

El trabajo

Jajá, ahora podrán reírse lo que quieran, pero tengo que dárselos a entender. El trabajo es UN ARMA DE DOBLE FILO. Normalmente llegamos a el por necesidad que por gusto. El trabajo podría considerarse sagrado en otras épocas, pues conllevaba al fin de la satisfacción personal de su realización. Pero ahora es una trampa para la mayoría de las personas. Una trampa de vida, porque hace los individuos se olviden de sus verdaderas metas, o que les dé tiempo de pensarlos. La ocupación también puede ser una droga. Y al igual que la droga hará que digamos constantemente ¨no puedo, tengo que trabajar¨ ¨no pude llegar, por el trabajo¨ o mi favorito ¨me enferme por andar pensando en el trabajo¨

ENEMIGO NUMERO 6

La vida contemplativa


Si hay algo que combato todos los días, es la vida contemplativa. La parte más radical de esta vida, son las cuestiones religiosas y las personas que viven de eso. Otras partes más moderadas son las personas que prefieren ver que disfrutar. Como ver un delicioso pastel en la revista, y no ir a comprarlo. O una mujer en una revista...

Incluso leer puede ser una actitud contemplativa. Leer sobre el mar y no haberlo conocido. O sobre aventuras y no haber vivido ninguna. La vida contemplativa puede hacer que te hagas un simple espectador de tu propia vida, o la vida de los demás.

Recuerdo un ejemplo que le ponía a un amigo hace tiempo. Cuando ves una película de Bruce Willis, muere mucha gente, pero no nos preocupamos por ellos, sino que simplemente no queremos que a Bruce Willis le pase algo. Es el héroe. Los demás son extras en la película. Digamos que estos actores son simples contempladores de la vida de Bruce Willis. Por eso debemos eliminar este vicio común en la vida.

5 comentarios:

Ariel Ixtlilxóchitl dijo...

Tenamaxtli, me ha gustado mucho este post. Se puede divisar claramente la actitud tan vital y aventurera que le ha inspirado ha esccribirla. Y yo comparto mucho con usted esta idea.

Por cierto, me gustaria que pasara a estos foros de discusión: http://aztlanrpg.net/forums/index.php
Se tocan muchos temas de la vida politica y filosofica del país y del mundo, además de que hay espacios exclusivos para temas de tópicos prehispanicos. El foro se llama aztlanrpg y estoy seguro que le gustará ¡a mi me encantan! y los frecuento desde hace tres años.

Ariel Ixtlilxóchitl dijo...

Por cierto ¿el nombre de Tenamaxtli lo ha tomado de aquél caxcan, llamado por Leon Portilla como "el primer guerrillero de America, que puso en jaque a los españoles en tiempos pasados?

Muy bonito el nombre aun que tengo que confesarle que no se su significado.

Moctezuma dijo...

Excelente post!

Estaremos esperando la siguiente parte.

Saludos.

Anónimo dijo...

Me parece extraño que consideres tue enemiga a la vida contemplativa. Walden, por ejemplo, es un libro extraordinario, creo, porque permite comprender la belleza y plenitud de vida que hay en el mero sentarse y observar. Y tú, parecería, por el post de arriba, admiras a Thoreau. Pero en fin, no es una crítica, claro, sino un mero comentario causado por la extrañeza que ese punto en particular me causó, me pareció tan paradójico. Saludos afectuosos desde Mx, y que seas/sigas feliz.
La señora contemplativa... je je

Tenamaxtli dijo...

Hola

Gracias por tu comentario. Me agrada Thoreau en muchos sentidos, no concuerdo con su punto en cuanto a la contemplación de la naturaleza. Lo que más aprecio de su estilo de vida es su sencillez y la austeridad de su vida, que le llevo a tener tiempo para hacer otras cosas.