jueves, 29 de octubre de 2009

Entrevista a Frederich Nietzsche


Muy buenas tardes,noches o mañanas, según el horario que lean esto. Yo Tenamaxtli, dormí profundamente hace unos dias y aproveché el tiempo onírico para sacar una "visa" al inframundo. Todo para ir a entrevistar a Nietzsche; uno de mis filósofos favoritos. El encargado de las visas, un tipo del cual no pude vislumbrar su forma, me dijo que si quería ir a visitar a Nietzsche, tendria que buscarlo en inhóspitas tierras de la nada, pues solamente ahí Nietzsche pudo encontrar refugio a las chafas alternativas que le habían asignado, pues en un principio se fue directito al infierno. Y Satanás no pudo soportar los animos gustosos del filósofo, pues cuestionaba profundamente su relación con Dios. Le dijo pillo y mediocre, pues siempre habia estado comodamente en su posición de antagónico. El diablo se enojó y emprendió una guerra en el mismo infierno contra el filósofo. Sin embargo, este se supo defender bien, pues su irreverencia fue copiada por todo el personal de Satanás, quienes también pidieron el trono de rey del averno. Harto del alemán. Don cuernos envio a Nietzsche al cielo para ser avaluado. San pedro creia que Nietzsche podria ser rehabilitado nuevamente. Pero nunca creyó que su locura estuviera tan bien combinada con la lucidez, estado que le hizo proclamar a Nietzsche unos cuantos aforismos que dejaron en duda todo el sistema cristiano del más allá. Asi que el señor filosofo finalmente vino a parar al mundo de la nada, pensando que seria el peor castigo para Nietzsche, todos los santos de occidente corrieron a patadas al irreverente bigotón. Por lo que no me quedo otra, mas que ir a buscarlo a este singular lugar, donde nada pasa, nada hay y solo Nietzsche ha de estar. Me dijeron que él hombre tiene permiso para salir a dar un paseo a otros lugares para no aburrirse, ya que la nada tiene politicas muy ligeras con respecto a sus cautivos, Nietzsche puede irse al mundo de los malos, los buenos, y los que están más allá de eso.

Señor Nietzsche, muy buenas lo que sea. Es un honor visitarlo, y un placer que me concediera una entrevista con usted. Me han dicho que usted nunca se aburre de la nada, pues le causa placer. ¿Que piensa usted?

(En estos momentos Nietzsche se coloca un aparato en la oreja para traducción directa al alemán.)


Nietzsche: ¿Es usted mexicano?
Tenamaxtli: En efecto...

Nietzsche: Me han platicado mucho de ese país que nunca visite.

Tenamaxtli: ¿En serio? ¿Qué le han dicho?
Nietzsche: Me han dicho que saben bailar muy bien.

Tenamaxtli: Ejem... si, se dice por ahi eso. Señor Nietzsche, o doctor Nietzsche. ¿Cómo se siente usted en este lugar?

Nietzsche: Muy bien, viel gutt, la nada no es más que la culminación de todos mis postulados. He tenido tiempo eterno para escribir mis cosas, aunque ultimamente me ha faltado inspiración.

Tenamaxtli: ¿Sobre que hablan sus nuevos textos señor Nietzsche?

Nietzsche: Bueno, primero empecé hablando sobre la nada, y sobre cuanta razón tenia. Pero estando ya muerto y sin nadie a quien dar mis ideas, me dediqué a visitar otros mundos. Esta vida esta de humanos, con perdon de los perros.

Tenamaxtli: Señor Nietzsche, tenemos muy poco tiempo, pues puedo despertar en cualquier momento. Me gustaría que nos recitara uno de sus aforismos favoritos.

Nietzsche: Por supuesto, mi aforismo favorito fue aquél que dije cuando estaba en la cima de una montaña, decía más o menos así:

Un filósofo: es un hombre que constantemente vive, ve, oye, sospecha, espera, sueña cosas extraordinarias; alguien al que sus propios pensamientos le golpean como desde fuera, como desde arriba y desde abajo, constituyendo su especie peculiar de acontecimientos y rayos; acaso él mismo sea una tormenta que camina grávida de nuevos rayos; un hombre fatal, rodeado siempre de truenos y gruñidos y aullidos y acontecimientos inquietantes. Un filósofo: ay, un ser que con frecuencia huye de sí mismo, que con frecuencia tiene miedo de sí, pero que es demasiado curioso para no «volver a sí» una y otra vez...

Tenamaxtli: ¿Qué piensa usted de los hombres que usaron su nombre para llevar a cabo guerras en toda Europa y el mundo?

Nietzsche: Jaja, que risa. Siempre dije que alemanes son una bola de sonsos (groseria editada y aligerada del alemán al español) Tuve miedo de otras cosas mas peligrosas. La verdad es que Yo conozco mi destino. Sabia que un día mi nombre iba a ir unido a algo formidable: el recuerdo de una crisis como jamás la ha habido en la tierra, el recuerdo de la más profunda colisión de conciencia, el recuerdo de un juicio pronunciado contra todo lo que hasta el presente se ha creído, se ha exigido, se ha santificado.
Tenamaxtli: Con todo y sus viajes a la tierra. ¿Sigue usted pensando lo mismo de los hombres?

Nietzsche: Por supuesto! Sabia que esos parasitos se multiplicarian y acabarian con todo.

Tenamaxtli: Pero señor Nietzsche, usted mismo fue un hombre.

Nietzsche: Jaja, Yo no fuí un hombre: yo fuí dinamita.

Tenamaxtli: Pues usted ya debe saber que fue empleado como arma de guerra intelectual.

Nietzsche: Si, lo sé. Eso era mi peor temor. Y a pesar de esto, estoy muy lejos de ser un fundador de religiones. Las religiones son cosa de la plebe. Tengo necesidad de lavarme las manos, después de haber estado en contacto con hombres religiosos... Yo no quiero "creyentes"; creo que soy demasiado maligno para creer en mí mismo.

Tenamaxtli: Pues tenia usted razón. Los hombres se volvieron locos en el siglo en el que usted murió, y toda creeyente fue puesto contra todo no creyente. Tal cual usted habia predicho. Le hablo usted a las masas.

Nietzsche: Yo no hablo jamás a las masas... Tengo un miedo espantoso de que algún día se me declare santo. Se adivinará la razón por la que yo doy esta entrevista ahora, pretendo evitar que se sigan cometiendo abusos conmigo. Yo no quiero ser tomado por un santo; preferiría que se me tomara por un bufón... Quizá soy un bufón... Y a pesar de esto o mejor, no a pesar de esto, pues hasta ahora no hay nada más embustero que un santo, a pesar de esto, la verdad habla en mí.

Tenamaxtli: Usted mismo ataco a la verdad, ¿cual es la diferencia de su verdad contra otras verdades?

Nietzsche: mi verdad es t e r r i b l e, pues hasta el presente, lo que ha sido llamado verdad es la mentira. -Transmutación de todos los valores: he aquí mi fórmula para un acto de suprema autognosis de la humanidad, acto que en mí se ha hecho carne y genio. Mi destino ha querido que yo fuera el primer hombre decente; ha querido que yo me ponga en contradicción con miles de años. Yo fui el primero en descubrir la verdad, por el hecho de que yo fui el primero en sentir -en oler- la mentira como mentira... Mi genio se encuentra en mis narices. Yo contradigo como jamás se ha contradicho, y, sin embargo, soy lo contrario de un espíritu que dice no. Yo soy un alegre mensajero como no lo ha habido nunca, y conozco tareas que son de tal altura, que el concepto ha faltado hasta el presente. Sólo a partir de mí existen de nuevo esperanzas. Con todo esto, yo soy también necesariamente el hombre de la fatalidad. Pues cuando la verdad entra en lucha con la mentira milenaria tendremos conmociones como jamás las hubo, una convulsión de temblores de tierra, un desplazamiento de montañas y de valles, tales como nunca se han soñado. La idea política quedará entonces completamente absorbida por la lucha de los espíritus. Todas las combinaciones de poderes de la vieja sociedad habrán saltado por los aires, porque todas estaban basadas en la mentira. Habrá guerras como jamás las hubo en la tierra. Solamente a partir de mí existe en el mundo la gran política.

Tenamaxtli: Si, creo que sus buenas intenciones dieron efecto en el siglo pasado. Señor Nietzsche, el tiempo se nos ha terminado, y creo que es muy dificil terminar una entrevista en un solo sueño. Me gustaria preguntarle en otra ocasión, que opina usted del siglo XXI y la internet. ¿Que dice?

Nietzsche: Por supuesto, en otra ocasión. Por ahora debo convertirme en un virus, he invadir computadoras de cagatintas (creo hace referencia a los intelectuales de biblioteca)

Tenamaxtli: Muchas gracias señor Nietzsche, le he dejado unos dulces mexicanos para su visita en el dia de muertos. Muchas gracias por su eterno tiempo.

Al terminar la entrevista, le pedí un autografo, el cual comparto con ustedes.




1 comentario:

Ariel Xochicuicatl dijo...

Enhorabuena!! muy buena entrevista. Debió ser espantodo estár ahí. la mente de este hombre debió ser la nada. Tal ves ese fué el mundo al que se le envió: la nada, su propia mente fulminante.

Muy buen post ¡excelso!